GUERRA DE LAS TRINCHERAS
GUERRA DE LAS TRICHERAS
La Primera Guerra Mundial comenzó en el año 1914 con el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria - Hungría. La etapa que antecede a la Guerra de Trincheras fue la Guerra de Movimientos, en la que la igualdad de fuerzas llevó a un estancamiento de las tropas, hecho que dio inicio a la Guerra de Trincheras en el año 1915 y que duró hasta 1917, cuando Estados Unidos se unió al ejército aliado.
La Guerra de Trincheras comenzó en 1915, producto de la igualdad de fuerzas que llevó a un estancamiento en dos frentes: el occidental y el oriental.
ARCHIDUQUE FRANCISCO FERNANDO
Príncipe imperial de Austria, príncipe real de Hungría y Bohemia y desde 1896 hasta su muerte el heredero al trono austrohúngaro.
La guerra de Trincheras comenzó en 1915 producto de la igualdad de fuerzas que llevo a un estancamiento en dos frentes el Occidental y el Oriental.
La igualdad de fuerzas entre ambos bandos dio origen en el año 1915 a la formación de trincheras para poder protegerse del ataque enemigo. El frente estaba formando por líneas paralelas de trincheras comunicadas y protegidas por alambres de púas
En 1915 las tropas inglesas trataron de romper el frente enemigo. Sin embargo, sólo lograron ocupar la línea delantera de los alemanes, quienes atacaron en el mes de abril la ciudad de Yares ocupando gas de cloro. Esta fue la primera vez que la guerra química se llevaba a gran escala, aunque resultó ser un intento fallido.
La ofensiva lanzada por británicos y franceses en mayo y junio permitió el avance de cuatro kilómetros en el sistema de trincheras alemán, aunque no se logró atravesarlo. En septiembre los franceses dieron un gran asalto sobre un frente que se extendía desde Reims hasta Argonne y consiguieron tomar la primera línea de trincheras alemanas, sin poder al alcanzar la segunda.
Durante el año 1915 no se produjo ningún cambio en las posiciones establecidas desde 1914.
La guerra de trincheras terminó en 1917 con la entrada de Estados Unidos por el bando aliado, lo que produjo que la balanza se inclinara hacia éste, originando una nueva guerra de movimientos, que, finalmente terminaría con la Primera Guerra Mundial.
Condiciones de vida en las trincheras
La guerra de trincheras fue muy dura para los soldados de ambos bandos. La falta de alimentos, el frío, el barro, la plaga de ratas y piojos, entre muchos otros factores, hicieron de sus vidas miserables. La guerra se alargaba cada vez más y parecía interminable. Los soldados debieron seguir soportando las duras condiciones en que vivían.
El mal tiempo fue la maldición de las trincheras. Una simple lluvia podía transformar todo en un mar de lodo. La situación de los soldados empeoraba, se dificultaba el movimiento, las trincheras se llenaban de barro.
Después del barro, la segunda maldición fue el frío. El invierno fue extremadamente duro, con temperaturas cerca de los -20º.C. Era casi imposible moverse en las trincheras. No se podía hacer fuego y los que vigilaban de noche sufrían un verdadero martirio. Como resultado de estar expuestos largos períodos en la humedad y el frío, los hombres adquirieron el llamado “pie de trinchera”, azules y sin vida, propensos a sufrir gangrena.
Una multitud de ratas circulaba por las trincheras, atacando las escasas provisiones que tenían, además de los cadáveres de los soldados ya muertos en la guerra. No podían dormir, ya que incluso se atrevían a meterse bajo sus gorras si escondían allí comida. La higiene en las trincheras dejaba mucho que desear y todos tenían piojos. Eran cientos, en cualquier parte del cuerpo y pasaron a ser una excelente cura para el aburrimiento.
La vida en las trincheras fue debilitante en muchos aspectos, no sólo en lo físico, sino también en lo mental. Era aburrida y se tenía miedo a la muerte. Cada día moría gente, los soldados estaban a menudo cara a cara con la muerte. A veces los cadáveres se descomponían frente a las trincheras. La falta de sueño y la impotencia desmoralizaban las tropas. Los soldados se sentían miserables, deprimidos, agotados, sin ánimos para vivir. Muchos cayeron en desordenes mentales, especialmente durante los últimos años de guerra.
En 1915 las tropas inglesas trataron de romper el frente enemigo. Sin embargo, sólo lograron ocupar la línea delantera de los alemanes, quienes atacaron en el mes de abril la ciudad de Yares ocupando gas de cloro. Esta fue la primera vez que la guerra química se llevaba a gran escala, aunque resultó ser un intento fallido.
La ofensiva lanzada por británicos y franceses en mayo y junio permitió el avance de cuatro kilómetros en el sistema de trincheras alemán, aunque no se logró atravesarlo. En septiembre los franceses dieron un gran asalto sobre un frente que se extendía desde Reims hasta Argonne y consiguieron tomar la primera línea de trincheras alemanas, sin poder al alcanzar la segunda.
Durante el año 1915 no se produjo ningún cambio en las posiciones establecidas desde 1914.
La guerra de trincheras terminó en 1917 con la entrada de Estados Unidos por el bando aliado, lo que produjo que la balanza se inclinara hacia éste, originando una nueva guerra de movimientos, que, finalmente terminaría con la Primera Guerra Mundial.
Condiciones de vida en las trincheras
La guerra de trincheras fue muy dura para los soldados de ambos bandos. La falta de alimentos, el frío, el barro, la plaga de ratas y piojos, entre muchos otros factores, hicieron de sus vidas miserables. La guerra se alargaba cada vez más y parecía interminable. Los soldados debieron seguir soportando las duras condiciones en que vivían.
El mal tiempo fue la maldición de las trincheras. Una simple lluvia podía transformar todo en un mar de lodo. La situación de los soldados empeoraba, se dificultaba el movimiento, las trincheras se llenaban de barro.
Después del barro, la segunda maldición fue el frío. El invierno fue extremadamente duro, con temperaturas cerca de los -20º.C. Era casi imposible moverse en las trincheras. No se podía hacer fuego y los que vigilaban de noche sufrían un verdadero martirio. Como resultado de estar expuestos largos períodos en la humedad y el frío, los hombres adquirieron el llamado “pie de trinchera”, azules y sin vida, propensos a sufrir gangrena.
Una multitud de ratas circulaba por las trincheras, atacando las escasas provisiones que tenían, además de los cadáveres de los soldados ya muertos en la guerra. No podían dormir, ya que incluso se atrevían a meterse bajo sus gorras si escondían allí comida. La higiene en las trincheras dejaba mucho que desear y todos tenían piojos. Eran cientos, en cualquier parte del cuerpo y pasaron a ser una excelente cura para el aburrimiento.
La vida en las trincheras fue debilitante en muchos aspectos, no sólo en lo físico, sino también en lo mental. Era aburrida y se tenía miedo a la muerte. Cada día moría gente, los soldados estaban a menudo cara a cara con la muerte. A veces los cadáveres se descomponían frente a las trincheras. La falta de sueño y la impotencia desmoralizaban las tropas. Los soldados se sentían miserables, deprimidos, agotados, sin ánimos para vivir. Muchos cayeron en desordenes mentales, especialmente durante los últimos años de guerra.
DESARROLLADO POR:
° NALLARY PARRA
° HELEN RODRIGUEZ

La guerra de trincheras en la Primera Guerra Mundial fue un tipo de conflicto brutal donde los soldados luchaban en zanjas precarias. Vivían en condiciones terribles, con miedo constante y enfrentando ataques continuos. Muchos soldados resultaron heridos o murieron. Fue un recordatorio doloroso de lo terrible que puede ser la guerra y por qué es importante buscar la paz para evitar tanto sufrimiento.
ResponderBorrarDIEGO VIÑA 1003 ;)
La guerra de las trincheras concluyó con la ofensiva final de los Aliados en 1918, que logró romper las líneas alemanas y llevar a una serie de derrotas para Alemania, culminando en el armisticio que puso fin a la guerra.
ResponderBorrarLa guerra de trincheras fue un estilo de guerra caracterizado por la excavación de largas zanjas para proteger a las tropas del fuego enemigo. Este tipo de guerra se hizo prominente durante la Primera Guerra Mundial, donde las trincheras se extendían a lo largo del frente occidental en Europa. Las condiciones en las trincheras eran extremadamente difíciles, con soldados enfrentando enfermedades, hambre, y condiciones de vida precarias. Las batallas eran estancadas y brutales, con ataques y contraataques que a menudo resultaban en pocas ganancias territoriales. La guerra de trincheras se considera uno de los aspectos más sombríos y destructivos de la Primera Guerra WALTER TOLEDO=]
ResponderBorrarLa guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial fue un tipo de guerra defensiva en el conflicto entre 1914 y 1918. Se caracterizó por largas líneas de trincheras excavadas en la tierra, en las que los soldados se refugiaban para protegerse de los ataques enemigos.
ResponderBorrarLas trincheras estaban separadas por una franja conocida como "tierra de nadie", en la que se desarrollaban violentos combates cuando una de las partes intentaba avanzar hacia la trinchera enemiga. Las condiciones en las trincheras eran extremadamente precarias, con falta de higiene, escasez de alimentos y enfermedades propagándose rápidamente. A pesar de los esfuerzos de ambos bandos por ganar terreno, la guerra de trincheras resultó en una cantidad masiva de bajas sin grandes avances en el frente occidental.
CRISTIAN ROMERO 10-3
Uno de los tantos hechos sombríos de la primera guerra esta la gurra de las trincheras y esto también es como un recordatorio de los soldados que enfrentaron condiciones inhumanas y esto también causó sufrimiento a muchos soldados enemigos y esto también es por que se evitan guerras también. Joan botello 1003
ResponderBorrarLa Guerra de las Trincheras, también conocida como la Primera Guerra Mundial, fue un conflicto que tuvo lugar entre 1914 y 1918, principalmente en Europa. Se caracterizó por el uso extensivo de trincheras, donde los soldados se refugiaban de los ataques enemigos. Fue un período de guerra estática y brutal, con condiciones de vida muy difíciles para los soldados, marcado por batallas como la del Somme, Verdún y Ypres. La guerra terminó con la firma del Armisticio el 11 de noviembre de 1918.
ResponderBorrar